Mourinho, enviado al Comité Disciplinario del fútbol turco por su conducta “antideportiva”
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El entrenador del Fenerbahçe, el portugués José Mourinho, ha sido remitido al Comité Disciplinario por su “conducta antideportiva” en el derbi contra el Galatasaray y por sus “comentarios insultantes” en la rueda de prensa posterior, anunció este martes la Federación Turca de Fútbol (TFF). Si Mourinho es declarado culpable podría recibir una multa y una suspensión máxima de seis meses. En el mismo comunicado, la TFF informó de que también fueron remitidos al órgano disciplinario el entrenador del Galatasaray, Okan Buruk, y varios miembros del cuerpo técnico de ambos equipos. Además, Mauro Icardi, delantero del Galatasaray, que no jugó por lesión y vio el partido desde la tribuna, fue incluido en la lista por “violación del reglamento”, aunque sin medidas cautelares.
El Galatasaray ya había anunciado que presentará quejas oficiales ante la UEFA y la FIFA contra Mourinho, acusándolo de racismo, una denuncia que el Fenerbahçe calificó de “infundada” y “absurda”. La decisión del Galatasaray responde a los comentarios de Mourinho tras el empate a 0-0, en los que afirmó que los jugadores rivales saltaban “como monos” en el banquillo para protestar una decisión arbitral. Por primera vez en 55 años, un partido de la liga turca fue arbitrado por un colegiado extranjero, el esloveno Slavko Vincic, debido a las quejas sobre el arbitraje local y a solicitud del Fenerbahçe. Tras el encuentro, Mourinho acudió al vestuario del árbitro para felicitarlo. Por su parte, Okan Buruk, técnico rival del Galatasaray, criticó las decisiones arbitrales y el extenso monólogo de Mourinho en la rueda de prensa, refiriéndose a él como “el llorón”. “El llorón habló demasiado. Ya saben, es famoso por quejarse. Lloró aquí durante mucho tiempo. Lloró dentro, entró en el vestuario del árbitro y siguió llorando. Que siga llorando”, dijo Buruk.
Además de las quejas a UEFA y FIFA, el Galatasaray denunciará a Mourinho ante la Fiscalía turca por “declaraciones racistas”. Así lo aseguró en la noche del martes el líder de la liga turca, que anunció acciones penales contra el técnico del Fenerbahçe. Mientras, su rival se defendió asegurando que se habían “sacado de contexto” sus palabras y lamentó que se quiera “sacar la competición del campo”. “El director técnico del Fenerbahçe, José Mourinho, que ha utilizado regularmente palabras despectivas hacia el pueblo turco desde que empezó a trabajar en Turquía, ha añadido ahora una retórica inhumana a sus declaraciones inmorales”, advirtió el Galatasaray en su perfil oficial de X. “Además, observaremos con atención la postura adoptada por el Fenerbahçe, una institución que se proclama defensora de “valores morales ejemplares”, ante la conducta reprobable de su entrenador”, sentenció. La respuesta del Fenerbahçe no se hizo esperar y recalcó que esta declaración de Mourinho había sido “deliberadamente sacada de contexto y distorsionada de manera engañosa”.
“Como cualquier persona razonable puede reconocer claramente, la expresión utilizada por José Mourinho tenía como único objetivo describir la reacción excesiva del cuerpo técnico del equipo contrario ante las decisiones del árbitro durante el partido”, subrayó. “Estas declaraciones no pueden, bajo ninguna circunstancia, asociarse con el racismo. Cualquier intento de presentar esta declaración como un comentario racista es completamente malicioso. Nos gustaría informar que ejerceremos nuestros derechos legales contra esta acusación infundada, que tiene como objetivo sacar la competición del campo, cambiar la agenda y manipular la percepción pública”, sentenció. A principios de esta temporada, el extécnico del Real Madrid fue sancionado con un partido de suspensión y una multa de más de 18.000 euros por su respuesta tras la victoria por 3-2 en la Superliga contra el Trabzonspor. El portugués fue acusado de “comportamiento antideportivo hacia los aficionados del equipo contrario” y de “menoscabar el valor del fútbol turco y... desacreditar la imparcialidad de los árbitros y otros oficiales de partido” durante una entrevista posterior al encuentro.
EL PAÍS